El alma recuerda, la tierra enseña
Circulo ALMA LILAH es la síntesis de una vida dedicada al alma.
Un espacio donde la sabiduría se hace experiencia, donde el juego se vuelve meditación,
y donde el alma recuerda una y otra vez su eternidad luminosa.
El Origen
Todo comenzó con una pregunta que atravesó mi alma: ¿Por qué un niño nace, se enferma y muere? Esa pregunta abrió un portal. No fue una duda intelectual, sino una grieta en el corazón por donde comenzó a filtrarse la luz del espíritu.
A través del dolor, la existencia reveló su arquitectura invisible. Detrás del sufrimiento había un orden. Detrás de la pérdida, un llamado.
Así comenzó el viaje: mi alma buscó sentido, y en ese viaje encontró el lenguaje de las tradiciones sagradas —la Kabbalah, el Budismo, el Sufismo, el Eneagrama— y finalmente el Maha Lilah, el Juego Divino, donde la vida entera se mostró como un tablero del alma.
La Visión
El Círculo Alma Lilah nace para recordar lo que hemos olvidado: que somos un alma encarnada, una consciencia viajera de muchas existencias.
Que el ego no es un enemigo, sino un instrumento que nos permite jugar en este plano. Que la materia es sagrada, porque es el escenario donde el alma aprende a reconocerse.
Este círculo es una escuela del alma: un lugar donde se vuelve a aprender a mirar, sentir y vivir desde la conciencia del Ser. Aquí el alma y la materia se encuentran. El cielo y la tierra se miran. La espiritualidad desciende y se hace carne.
Autorrealizarse no es huir del mundo, sino descubrir lo divino en medio de la vida.
El Camino
El Maha Lilah es el mapa. Cada casilla es un espejo donde el jugador reconoce una parte de sí. Las serpientes y las flechas muestran las fuerzas que lo elevan o lo devuelven a la tierra. Y el Círculo Alma Lilah es el espacio donde ese juego se transforma en experiencia interior.
Aquí no se busca “ganar” el juego, sino recordar el propósito del alma. A través de encuentros, meditaciones, conversaciones conscientes y procesos terapéuticos, cada participante recorre las polaridades del tablero como etapas de su propio proceso de evolución.
Cada casilla se convierte en una maestra. Cada caída, en una enseñanza. Cada ascenso, en un recordatorio de que el alma nunca dejó de ser lo que es.
Estructura del Círculo
“Camino de autorrealización a través del juego divino”
No es un curso ni un taller: es un proceso continuo de despertar, una comunidad viva de almas que se acompañan a recordar quiénes son.
Cada ciclo mensual explora un tema central del viaje del alma a través del tablero del Maha Lilah, integrando tres dimensiones:
- Educación del alma: recordar la naturaleza espiritual del ser.
- Cultivo de la mente: observar los mecanismos del ego y transformarlos en conciencia.
- Sanación emocional: integrar las experiencias humanas desde el amor y la presencia.
Dinámica
- Encuentro en vivo: exploración vivencial del tema del mes a través del juego, la reflexión y la meditación.
- Guía de autoindagación y ejercicios terapéuticos.
- Ritual o práctica simbólica para integrar la experiencia.
Modalidad
- 1 Encuentro mensuale de 120 minutos.
- Grupo contemplativo, terapéutico y espiritual.
- Espacio para reflexión personal, silencio compartido y diálogo consciente.
Beneficios
- Despiertan una nueva comprensión del camino.
- Aprenden a leer su vida como el tablero del alma.
- Sanan vínculos desde la compasión.
- Cultivan presencia y discernimiento.
- Reintegran su vida espiritual con la vida cotidiana.
Mapa general de los 12 encuentros
Del Olvido al Recuerdo: un año para vivir desde el alma.
- La Conciencia Testigo — El observador interno
- Eje de Conciencia: Testigo ↔ Personaje
- Propósito: Aprender a mirar la vida sin identificarse, desde la presencia.
- Casillas: 37 “Darse Cuenta” y 46 “Conciencia”
- El Viaje del Alma — Nacimiento y propósito
- Eje de Conciencia: Unidad ↔ Encarnación
- Propósito: Recordar que somos almas encarnadas con un propósito evolutivo.
- Casillas: 1 “Nacimiento” y 2 “Ilusión”
- El Juego del Ego
- Eje de Conciencia: Alma ↔ Ego
- Propósito: Reconocer al ego como instrumento y no como identidad.
- Casillas: Vanidad, Envidia, Codicia
- Heridas y Apegos — Infancia y patrones emocionales
- Eje de Conciencia: Amor ↔ Dependencia
- Propósito: Sanar las raíces del apego y abrir el corazón a un amor consciente.
- Casillas: Apegos, Deseos, Ira
- El Poder del Karma — Ley de causa y efecto
- Eje de Conciencia: Reacción ↔ Elección
- Propósito: Comprender el poder creador de cada acto y pensamiento.
- Casillas: Plano del Karma (50–55)
- La Voz del Corazón — Intuición y sabiduría interior
- Eje de Conciencia: Mente ↔ Alma
- Propósito: Escuchar la guía del alma en lugar del ruido del ego.
- Casillas: 44 “Silencio” y 47 “Sabiduría”
- La Sombra y la Luz — Integración de polaridades
- Eje de Conciencia: Luz ↔ Oscuridad
- Propósito: Aceptar la sombra como maestra del alma.
- Casillas: 61 “Intelecto Negativo” y 60 “Intelecto Positivo”
- La Purificación — Renuncia y entrega
- Eje de Conciencia: Control ↔ Confianza
- Propósito: Dejar ir lo que ya no sostiene al alma; rendirse a la voluntad divina.
- Casillas: 21 “Sacrificio” y 22 “Purificación”
- El Amor como Camino — Compasión y servicio
- Eje de Conciencia: Individual ↔ Universal
- Propósito: Expandir el amor más allá del yo personal.
- Casillas: 66 “Dicha” y 70 “Buenas Cualidades”
- La Sabiduría del Silencio — Contemplación y discernimiento
- Eje de Conciencia: Pensamiento ↔ Vacío
- Propósito: Cultivar la mente clara y la conexión con la Verdad interior.
- Casillas: 59 “Verdad” y 65 “Espacio Interior”
- La Unión con lo Sagrado — Devoción y entrega al Uno
- Eje de Conciencia: Dualidad ↔ Unidad
- Propósito: Vivir la experiencia mística de la unión con lo divino.
- Casillas: 69 “El Absoluto” y 71 “Conciencia en Actividad”
- El Regreso a la Fuente — Integración y servicio
- Eje de Conciencia: Espíritu ↔ Materia
- Propósito: Integrar lo aprendido en la vida cotidiana. Ser canal del alma en acción.
- Casillas: 72 “Inconsciencia / Renacimiento”
Ejes transversales del año
A lo largo de 12 meses de enero a diciembre 2026 se tejerán tres aprendizajes continuos:
- Conciencia testigo — base de todo el proceso.
- Vivir desde el alma — discernimiento constante entre ego y ser.
- Espiritualidad encarnada — integrar lo sagrado en la vida cotidiana.
¿Sentís el llamado a sumarte?